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“Occidente prepara lo impensable contra Rusia y la humanidad. El centro vs la periferia”.

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sandinista — 20 mayo, 2024 add comment

Occidente prepara lo impensable contra Rusia y la humanidadEl centro vs la periferia

Manuel S. Espinoza J. (*)

Es increíble cómo la humanidad, de no poder detener al Occidente Colectivo (EEUU, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España, Japón, Australia, principalmente), se aproxima vertiginosamente al punto de no retorno en el enfrentamiento global entre este primer grupo y el Grupo Anti- hegemónico (China, Corea del Norte, Irán, Rusia, principalmente). Si bien es cierto aún se puede detener, pero el freno mismo no será también nada agradable.

Razones históricas de odio entre civilizaciones, el aniquilamiento de un grupo a otro, su esclavitud y despojo territorial y de sus recursos, así como armamento de destrucción masiva, tecnología de punta, capacidades económicas a favor de unos, las alianzas, el discurso convertido en cinismo político, son las premisas básicas para que cualquier conflicto se desarrolle al nivel que las potencias donde y cuando lo deseen.

Todo eso y más lo hemos leído en la historia de conflictología en las relaciones internacionales y lo estamos evidenciando en nuestros días en tres escenarios actuales: África, Europa y Medio Oriente. Y el único instrumento para el mantenimiento de la paz internacional con su andamiaje jurídico que pudiera detener al monstruo de la guerra existe, la ONU, pero es totalmente ineficaz. Y en resumen la sobrevivencia de la humanidad se basa en los niveles de capacidades militares, económicas, tecnológicas y las intenciones de cada grupo enfrentado.

Europa vs Africa

Desde los primeros contactos con los europeos hasta la era contemporánea, en Africa la historia del esclavismo, colonialismo y neocolonialismo, lo permanente ha sido el horror, la saña, explotación y opresión sistemática con que han exterminado a esos pueblos. La razón: un continente rico en recursos naturales de todo tipo, beneficiando económica, industrial y tecnológicamente a las potencias europeas mientras empobrecen a todo el continente.

El esclavismo, desde tiempos antiguos y con el auge del comercio transatlántico de esclavos a partir del siglo XVI, trajo consigo una escala y brutalidad sin precedentes. Las potencias europeas, ávidas de mano de obra barata para sus colonias en América, se involucraron activamente en la captura y comercio de seres humanos africanos. Este tráfico causó un sufrimiento inimaginable a millones de personas, que devastó comunidades étnicas enteras en África.

Es así que el secuestro y la venta de personas se volvieron una práctica común en la cultura y valores occidentales hasta hoy justificado por racistas blancos. El legado del esclavismo continúa siendo un peso sobre los hombros de ese continente, y las secuelas de la trata de esclavos se manifiestan hasta hoy día en la diáspora africana, y en la persistente desigualdad económica y social en todo el mundo.

El periodo del colonialismo en Africa representó la subyugación de todo el continente. Se intensificó en el siglo XIX, cuando las potencias occidentales lo dividieron durante la Conferencia de Berlín de 1884-1885. Esta división arbitraria ignoró por completo las fronteras étnicas y culturales existentes, lo que llevó a generar conflictos étnicos y territoriales que persisten hasta el día de hoy.

El colonialismo trajo consigo la explotación desenfrenada de los recursos naturales a nivel continental. Las potencias europeas se apropiaron de tierras fértiles, ricas en minerales y recursos naturales y las explotaron para su propio beneficio económico. Además, impusieron sistemas políticos y sociales que favorecían a las élites locales colaboracionistas, perpetuando así la opresión, represión y barbarie sobre las masas africanas.

El impacto del colonialismo en Africa fue devastador. Se destruyeron sistemas políticos y sociales existentes, se saquearon recursos naturales de manera indiscriminada, y se impusieron estructuras de poder que marginaban a la mayoría de la población. La educación y la salud fueron nulas, perpetuándose así estereotipos racistas que justificaban la dominación europea sobre los africanos.

El neocolonialismo en África, no es más que la continuación del expolio. Aunque muchos países africanos obtuvieron la independencia política en el siglo XX, el neocolonialismo persiste como una forma efectiva de dominación económica. Las antiguas potencias coloniales y actuales occidentales continúan aprovechándose de su inmensa riqueza de recursos naturales, en función de su industrialización y enriquecimiento.

El neocolonialismo se manifiesta en varias formas: desde la deuda externa insostenible impuesta a los países africanos hasta los acuerdos comerciales desiguales que favorecen a las naciones industrializadas que los han llevado al límite de “comida por trabajo”. Las empresas multinacionales que mantienen a las élites corruptas locales, explotan a su gusto y antojo los recursos naturales de Africa sin preocuparse por las consecuencias socio-políticos, humanas o ambientales.

Esta es la verdadera razón del supuesto triunfo capitalista sobre el socialismo. El capitalismo está basado en la explotación continua que perpetúa el ciclo de pobreza y subdesarrollo en el continente africano, mientras que las naciones industrializadas continúan enriqueciéndose a sus expensas. Los horrores de ese pasado nefasto y criminal cuenta entre 25 y 50 millones de africanos perecidos en el tráfico y comercio de esclavos.

Para que Africa pueda liberarse completamente de las cadenas del capitalismo europeo, se requiere un esfuerzo concertado a nivel nacional e internacional, y esto no está en la voluntad del occidente colectivo. Es el bloque anti–hegemónico el que está contribuyendo a la des-neocolonización e independencia de varios países africanos en la actualidad.

Occidente vs Rusia

Las historias de enfrentamiento occidental contra Rusia tienen los mismos objetivos, propósitos, intenciones de saqueo de recursos naturales, despojo territorial, exterminio civilizacional eslava y la imposición de un yugo imperial. Solo que Rusia ha sido un hueso duro de roer, pero en su sobrevivencia civilizacional ha tenido que vivir el horror de la criminal cultura occidental. Esto es y será el cuento de nunca acabar.

Lo impensable en la lucha contra Rusia está a la orden del día. Haberles causado treinta millones en pérdidas humanas durante la Gran Guerra Patria (1941- 1945), parece no tener un peso en la conciencia histórica europea, pero la verdad es que tal no existe. Recordemos que en mayo de 1945 no había terminado la Segunda Guerra Mundial cuando los estados mayores de los ejércitos de Inglaterra y EEUU habían planificado la “Operación Impensable” contra la URSS, aun cuando eran aliados contra la Alemania nazista.

La operación la codificaron como impensable, porque los soviéticos jamás se imaginarían (pensarían) que los ejércitos de esos dos países se aliarían con divisiones de tropas fascistas alemanas y polacas para lanzarles un ataque sorpresivo e imponerle por la fuerza militar la voluntad imperial de ambos países a la Unión Soviética. Los servicios de inteligencia soviética descubrieron y denunciaron ante el presidente Roosevelt esta operación, y otra conocida como la “Operación Aurora” sobre las conversaciones secretas con los alemanes para pactar rendirse solo ante los EEUU e Inglaterra, mas no ante la URSS.

La excusa de esta operación era que al final de la IIGM la URSS tenía una ventaja sobre ellos de 4 x 1 en soldados, 2 x 1 en tanques y hasta 7 x 1 en artillería. Churchill decía sentirse amenazado con tal fuerza asimétrica, pues le daría la posibilidad de avanzar contra los países de Europa Occidental y al igual que los ocho países de Europa Oriental que la Unión Soviética ya había liberado.

¿Pero acaso impensable no era entender que al final de esa misma guerra los EEUU se quedaron con la posesión del arma atómica y que impensablemente para el mundo entero lanzaron dos a Japón, para atemorizar a los mismos soviets? ¿O los múltiples planes posteriores impensables de lanzar más de 300 y 1,000 bombas atómicas a la URSS durante toda la guerra fría? Acaso no presenciamos la destrucción “impensable” de la URSS misma y de todo el sistema socialista.

En la actual guerra entre Occidente en contra de Rusia, el discurso de amenaza procedente de Rusia que hemos escuchados de Francia e Inglaterra, sobre todo su temor que tras ganarle la guerra a Ucrania el ejército ruso iniciará su ataque a la Europa Occidental, es igual que el de Winston Churchill a finales de la IIGM como excusa para lanzar la Operación Impensable. Por eso 61 mil millones de dólares le han sido concedidos, para contener el avance ruso y evitar la derrota ucraniana.

En todo caso, los rusos aseguran que no piensen en que el ataque sorpresivo de la Alemania hitleriana del 22 de junio de 1941 lo podrá realizar hoy la OTAN. Es más fácil que se imaginen que el ejército rojo los irá a visitar hasta las capitales de Francia e Inglaterra como lo hizo con Alemania en mayo de 1945. O lo que sería peor para ellos es dejarlos planos, como sugería el político ultranacionalista ruso Zhirinovsky.

La estrategia es acostumbrarnos a la idea de que solo se trata de una guerra convencional prolongada de desgaste para Rusia con el sacrificio del peón ucraniano; y que acciones impensables como la guerra directa con la OTAN o el uso de armamento táctico nuclear como disuasivo psicológico contra la URSS, como fue el bombardeo atómico en Hiroshima y Nagasaki, están descartadas.

Occidente afirma que no dará ese paso. Putin puede dormir tranquilo, dice Biden. ¿Pero y si no habrá tal choque directo OTAN vs Rusia o empleo de arma táctica nuclear, entonces dónde lo habrá de paso para meter en miedo al oso ruso o al dragón chino?

Israel vs Palestina e Irán

Estamos siendo testigos del genocidio contra el pueblo palestino por parte del gobierno sionista de Israel, y tal barbarie el mundo la había vivido solo en la IIGM por parte de la Alemania fascista y el militarismo japonés. Pero la barbarie sionista ya superó al nazismo hitleriano. Más de 35 mil personas han sido asesinadas en 7 meses y más de la mitad han sido niños y mujeres, y la expulsión de 2.2 millones de palestinos que residían en Gaza.

¿Acaso el despojo de un territorio ajeno (porque nunca le perteneció) a Israel puede generar tal nivel de criminalidad humana? Estamos ante la presencia del mayor cinismo del siglo XXI y la muestra de lo impensable de la capacidad de odio a la vida humana del occidente colectivo, y de lo que está listo a emprender en su temor por perder la hegemonía global por medios de ilegalidad internacional y la barbarie.

¡Y el cinismo no solo proviene de Israel, sino también de sus aliados occidentales que aunque algunos de ellos, atreviéndose a pedir por el reconocimiento del Estado de Palestina, no dejan de enviar armas al país sionista sin proponer medidas mayores de acción coercitiva multilateral que logren detener la carnicería humana de palestinos ya! Y ya ni se diga de su fiel siervo mayor, los EEUU, que han vetado varias veces dentro del Consejo de Seguridad de la ONU hasta el cese al fuego o la entrada de ayuda humanitaria.

El riesgo de una guerra entre Israel contra Irán o, mejor dicho, entre el occidente colectivo contra Irán, también devela la posibilidad de que se emplee el arma atómica contra el país persa. La estrategia para la “construcción del gran srael” necesariamente requiere de una guerra a largo plazo contra el mundo árabe, una de las principales periferias de la geografía política. La destrucción de Irán con armamento nuclear atómico debe ser una lección para todo país de cualquier parte del mundo que se atreva a ir más allá de lo que el poderío occidental les pueda permitir.

Lo anterior incluye a China y Rusia. Es la aplicación en términos nucleares de la frase “¿If you talk the talk, do you walk the walk”? (¿caminarás el camino, hablando como hablas?). Es posible que por muchas razones este mensaje sonó en la cúpula traidora de Gorbachev y Yeltsin en su momento, pero en la nueva era de Putin no funciona ese ablandamiento psicológico. La recién visita de Putin a China confirma un nuevo momento en la lucha de ambas potencias contra la hegemonía imperial occidental.

Y ya que todas las potencias evitan el enfrentamiento directo militar y el uso de armamento nuclear, el mejor campo de guerra fría es la PERIFERIA. La periferia africana está en ebullición y su enfrentamiento contra potencias neocoloniales está planteado a largo plazo. Medio Oriente se activa a un ritmo desproporcionado y prolongado. Latinoamérica está siendo controlada políticamente con el retorno de la ultraderecha al poder; está siendo diezmada psicológicamente con los discursos abiertos de la jefa del Comando Sur, Laura Richardson.

Ni China ni Rusia y mucho menos Irán serán tolerados en el hemisferio occidental. La política de “Strategic Denial” (“Negación estratégica”) apenas inicia a implementarse y no necesariamente porque Biden no desea perder en las elecciones o Trump desea ganar. La estrategia está sustentada en mayores consideraciones de competitividad estratégica entre las potencias, y de ahí que su implementación considera acciones de mayores niveles de agresividad. La guerra hibrida está a la orden del día para darle pase a formatos de guerra proxis.

La exitosa aplicación de Tik-Tok, de fabricación china, está causando serios dolores de cabeza a las élites de poder que cubren y amparan el sionismo o sus mismas fechorías criminales en la periferia global. Su incidencia en el despertar de las sociedades en temas de los planes macabros de exterminio de la Agenda 2030, encubiertos en pandemias y vacunas, el progresismo y la destrucción del Estado, la sociedad, familia e individuos, es cada vez mayor.

La periferia está en un proceso de activación y organización bastante tardía, pero con logros significativos. Solo pensar cómo la guerra de genocidio contra los palestinos logró trasladarse a lo interno de los EEUU, y sobre todo en la intelectualidad joven en más de 60 universidades norteamericanas, la brutal represión policial a docentes, catedráticos, administrativos de estas y las medidas abiertas de suprimir a cualquier costa todo ataque o crítica hacia Israel en Norteamérica, es más que significativo.

Aún no todo está perdido. El punto de no retorno se percibe, pero se vislumbra que en cualquier momento puede alcanzarse. La única forma de evitarse es la guerra en la periferia. Esta se desarrolla día a día y está creciendo e intensificándose. Son zonas de escape para victorias regionales tácticas, que unidas conllevan al retraso de la construcción de multipolarismo o a su ya apresurada gestación. Lo fatal es lo impensable de la forma en que este proceso de cambio de orden mundial se desarrolle.

(*) Director del Centro de Estudios Internacionales (CREI).

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“Chad: víctima de la Geopolítica” Por : DR. SUAREZ SAPONARO (Argentina)

Por el Dr.  Jorge Alejandro Suárez Saponaro. Distinguido Analista Internacional colaborador del CREI

La crisis de Sudán, una vez más, llevó al Chad fuera centro de una nueva crisis humanitaria.  Por su posición geoestratégica, lo convierten en pieza clave en el tablero geopolítico de la región. País azotado por guerras civiles, además de una guerra con Libia en los 80. Régimen autoritario, liderado desde 1990 por el general Idriss Deby, se ha convertido en un actor clave en la región, a tal punto que, con ayuda francesa, fortaleció sus fuerzas armadas, apoyando el esfuerzo de lucha contra el terrorismo en Malí y especialmente en Nigeria contra el siniestro Boko Haram.

Por el Dr.  Jorge Alejandro Suárez Saponaro

Especial para LA POLIS desde Buenos Aires.

La historia de Chad es milenaria y muy rica. Fue sede de importantes reinos e imperios, destacándose el de Bornú Kanem. Islamizado hacia fines del siglo XI, inicio su expansión, que lo llevó a su máxima expresión en el siglo XIII.  En el siglo XVI, el impero Bornú se expendió, alcanzando su cénit en el siglo XVII, legado del rey Aluma. Posterior a su muerte en 1603, el país entró en un proceso de retroceso. En 1808, guerreros fulani conquistaron Bornú, que sobrevivió como entidad independiente hasta 1893, con la conquista francesa, luego de un milenio de historia.  Chad fue escenario del desarrollo de otros reinos, como Baguirmi y Uadai.  El reino Baguirmi apareció a fines del siglo XV y fue durante un tiempo tributario de Bornu Kanem. Fue también tributario en los siglos XVII – XVIII del reino Uadai. En 1893 el sultán En 1893, el sultán de Baguirmi Abd ar Rahman Gwaranga entregó el territorio a Francia y se convirtió en un protectorado francés.

El sultanato Uadai o Ouaddai, fue un estado islámico establecido a fines del siglo XVI y se convirtió en un poder militar y comercial. Conquistó el sultanato de Darfur e inició un proceso de expansión.  Su historia estuvo marcada por guerras con los estados vecinos, por el control de rutas comerciales. En este sultanato nación la hermandad islámica de los Sanussi, que tuvo un papel central en la resistencia anticolonial y extendió su influencia hasta la propia Libia. La prosperidad de Uadai, lo llevó a contar con su propio sistema monetario, un ejército profesional y una identidad muy definida. Su independencia perduró hasta la conquista francesa en 1902.

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El dominio francés se impuso vía expediciones militares y gobernador por un período de tiempo a través del alto comisario en el Congo Francés. La economía y la vida tradicional sufrió importantes cambios, imponiéndose el cultivo obligatorio del algodón y la entrega de cupos de este producto a los campesinos, que provocó importantes trastornos en el estilo de vida tradicional.  Los franceses englobaron bajo una misma autoridad colonial a poblaciones, que no tenían una identidad común. El control efectivo del país quedó limitado en el sur, y los franceses no se mostraron interesados en impulsar el desarrollo del norte.  En 1947, nació el primer partido político, el radical PPT o Partido Progresista Chadiano, que desde 1959, quedaría bajo el liderazgo del que sería el primer presidente del país François Tombalbaye. La Unión Democrática Chadiana, formada por sectores de la elite islamizada del norte, era pro francesa.  En 1958, África Ecuatorial Francesa, dio origen a los actuales estados de Chad, Gabón, República Centroafricana y la República Popular del Congo. En agosto de 1960, el país se había independizado de Francia, siendo su primer jefe de estado Tombalbaye.  En 1962 su régimen era de partido único y los presos políticos colmaron las cárceles.

Las profundas diferencias ente el norte y el sur, terminaron en una rebelión en 1965, con 500 muertos, dando origen al FROLINAT, organización armada que decidió derrocar el régimen de Tombalbaye. Este primero buscó apoyo francés, luego se decantó por el régimen de Gadafi. La dictadura de Tombalbaye, terminó en un sangriento golpe militar en 1975, siendo el presidente asesinado.  Entre 1973-78, el general Malloum, se hizo con el poder, intentó conciliar con la oposición armada, nombrado a uno de los líderes rebeldes Hissené Habré como primer ministro. Este derrocó al gobierno de Malloum, dando comienzo a una nueva guerra civil. En 1979, bajo auspicios de la Organización de la Unidad Africana, fue creado el Gobierno de Unidad Nacional del Chad o GUNT por sus siglas en francés. 

tragedia humanitaria del Chad en el área del lago del mismo nombre.

En 1981, Libia intervino directamente en el conflicto chadiano apoyando al presidente Goukuni.  En 1982, Habré se hizo con el poder y las fuerzas libias quedaron controlando la Franja de Aozou. Una fuerza de pacificación financiada por Estados Unidos se hizo presente, estando formada por tropas africanas y francesas.  Pronto estalló la guerra entre las fuerzas de Habré y el GUNT apoyado por Libia, llevándose a cabo la llamada “guerra de las Toyota”. Los libios fueron derrotados y abandonaron la Franja, potencialmente rica en uranio.  El conflicto interno se prolongó por varios años. En 1990, el general Idriss Deby, se rebeló y con apoyo libio tomó la capital Yamena, dando paso a una nueva etapa política del país.

El régimen de Deby (1990-2021)

El Movimiento Patriótico de Salvación, estableció una nueva carta constitucional. En 1996 fueron celebradas las primeras elecciones multipartidistas desde los 60. El general Deby resultó electo como presidente.  El país inició una lenta normalización, con resistencias esporádicas, agregándose el inicio de la explotación petrolera, cobrando importancia geopolítica, Camerún, vía de salida del oleoducto financiado por el Banco Mundial.  El autoritarismo y las tensiones étnicas estuvieron a la orden del día. En 2002, en el medio de una crisis humanitaria, 200.000 refugiados huyendo de la violencia étnica y religiosa de Darfur, buscaron asilo en Chad. Esto degeneró una guerra entre Sudán y el régimen de Deby.  El régimen de Jartum, respaldó a una serie de grupos armados, llevando a la guerra civil al Chad.  Francia respaldó al general Deby.  En 2009, fue iniciado el proceso de paz bajo auspicios de la ONU.

Años de guerra, convirtieron al ejército chadiano en una fuerza altamente experimentada, que tuvo que lidiar en 2011 con el regreso de mercenarios que combatían a órdenes de Gadafi.  En 2015, Chad tuvo que lidiar con la escalada del grupo Boko Haram, responsable de verdaderas masacres.  Para Occidente, el general Deby es un mal necesario. La posición geoestratégica, lo convierte un país clave, frente al inestable Sudán, que durante años estuvo gobernado por el general al Bachir, que toleró en su territorio organizaciones como Al Qaeda, transformó a Yamena, en un aliado.  Fuerzas chadianas tuvieron un papel destacado en operaciones contraterroristas y contrainsurgencia en Malí, Nigeria y la República Centroafricana. Esto llevó a movilizar varios miles de soldados del Chad hacia dichos países. Por ejemplo, durante la Operación Serval, 2.000 soldados del Chad lucharon en Malí.

el valor geopolítico del Chad.

Déby, explotó con suma habilidad, el rol de Chad en la estrategia de Occidente en la lucha contra el terrorismo. Sus fuerzas armadas, de unos 25.000 efectivos, recibieron apoyo de Francia y Estados Unidos.  En el caso de París, ha nutrido a las fuerzas chadianas con blindado y vehículos tácticos, que conviven con material ruso y chino. Esto le ha permitido constituir una potente fuerza blindada, con una gran experiencia operacional en guerra en el desierto y contra grupos irregulares.  Su prestigio internacional, como “exportador” de seguridad, oculta los graves problemas internos de falta de democracia, altos índices de subdesarrollo, las fuertes divisiones étnicas y conflictos latentes.

El presidente Deby, fue ratificado en las urnas, a pesar de las denuncias de fraude, nepotismo y favorecer a su grupo étnico. Un país heterogéneo como Chad, ha impedido que la oposición construyera partidos o coaliciones, que superaran barreras tribales, étnicas o religiosas. El hábil general supo desarticular a la oposición, cooperando líderes opositores, que terminaban formando parte del gobierno. Pero es sabido que el multipartidismo y las elecciones son una fachada de un régimen autoritario.  En 2021, el general Deby murió en plena campaña militar contra grupos yihadistas que amenazan el frente norte. El presidente Macron estuvo presente en el funeral del presidente chadiano, prueba del valor que tiene para Francia, Chad.  Una Junta Militar asumió el poder y entregó el poder temporal al hijo del general Deby, Mahamat Idriss Déby, abriendo una nueva etapa. Hábilmente promueve un diálogo nacional, amnistía e intercambio de prisioneros con los grupos rebeldes. Esto generó estabilidad y cierta certidumbre de una posible transición ordenada hacia las elecciones, anunciando en noviembre de 2022 que prolongaría su mandato.  El flamante presidente, es un hombre formado militarmente en Francia y con amplia experiencia militar, participando en operaciones de combate dentro y fuera del país.  Asimismo, fue Jefe de los Servicios de Seguridad, por lo tanto, tiene conocimientos del campo de inteligencia. Su apellido, es un valor agregado para gran parte de la sociedad chadiana, como de las fuerzas armadas, cuya lealtad hasta ahora es incuestionable.

terroristas de Boko Haram en Chad.

El gobierno militar está legitimado por las potencias occidentales, siendo sostenedores de las fuerzas armadas chadianas, que han logrado evolucionar a un nivel que les permite lidiar con los grupos armados que operan en las extensas fronteras y santuarios de países vecinos. Pero estamos ante un país con una institucionalidad endeble, que se apoya básicamente en el poder militar.  El drama de los refugiados, la inestabilidad de los países vecinos, la desertificación, alimentan escenarios de mayores tensiones.  Los conflictos entre las poblaciones nómadas y seminómadas dedicadas a la ganadería que buscan pastos en el sur y las poblaciones sedentarias, agricultores en su mayoría, por el control de las tierras útiles cada vez más escasas como de los recursos hídricos, potencian la violencia, especialmente en torno a la cuenca del lago Chad.

Chad. Su valor geopolítico e intereses contrapuestos.

En Yamena, en octubre de 2022, pudieron verse banderas rusas en manifestaciones antigubernamentales, violentamente reprimidas con un saldo de 50 muertos. La presencia de Rusia en África es una realidad y cada vez su peso es mayor. El grupo mercenario Wagner opera exitosamente en la República Centroafricana, la influencia rusa ha llegado a Malí, Burkina Faso, el golpe de Níger abre un interrogante.  El conflicto civil en Sudán, donde también pugnan intereses externos, trajo aparejado la llegada de miles de refugiados, que contribuirán a mayor presión a un país pobre como es el Chad. En 2023, el gobierno anunció que había abortado un golpe liderado por el presidente una ONG de Derechos Humanos, Baradine Berguei Targuio., con apoyo de once oficiales del ejército. Cuestión que pone nervioso a París.  Rusia juega sus cartas, en uno de los últimos aliados de Francia, como de Occidente en África. París no duda en respaldar a un régimen que viola abiertamente los derechos humanos.

Chad tiene un gran potencial energético.

Chad tiene su lugar en el mapa energético mundial la décima reserva de petróleo más grande del continente y exporta el 90% de su petróleo, por medio de un oleoducto hasta Camerún. Es por ello es vital la seguridad este ducto y ello queda reflejado en el compromiso en el gobierno de Yamena en la lucha contra Boko Haram y otras organizaciones terroristas.  En las montañas del Tibesti, hay importantes reservas de oro y uranio, que exigen la presencia militar chadiana. Estos valiosos recursos, son ambicionados por grupos terroristas, circunstancia que incrementa el valor estratégico de Chad.

La región del Lago Chad, se encuentra sometida a una constante presión por el crecimiento demográfico, las obras hidroeléctricas aguas arriba de los afluentes, lo que ha llevado a una drástica disminución en las últimas décadas. Se estima que unos cincuenta millones de personas dependen directa o indirectamente de la cuenca del lago, por ende, su valor geopolítico es enorme.  En los años 70, el Lago Chad tenía 25.000 km2, hoy solo 2500 km2. Las regiones de influencia de la cuenca del citado espejo de agua, se encuentran con más de cinco millones de personas en estado de inseguridad alimentaria. Un aspecto no menor y grave, lo constituye el desinterés de los gobiernos de Chad, Níger, Camerún y Nigeria por el manejo de los recursos hídricos del lago. Esto se traduce en altos índices de pobreza, subdesarrollo, analfabetismo e infraestructura deficiente. El estado está prácticamente ausente. 

el nuevo presidente interino de Chad el general Mahamat Déby Itno

La violencia terrorista provocó el desplazamiento de unos dos millones de personas, estimándose que más de 200.000 personas viven en campos de refugiados, donde los derechos son casi inexistentes, quedando en evidencia la violencia sexual hacia mujeres, especialmente niñas y adolescentes, que incluye ataques sexuales, matrimonios forzados, reducción a la servidumbre, trata de personas. 

El grupo terrorista más relevante es Jama’atu Ahlis Sunnah Lidda’awati w’al Jihad – Pueblo comprometido con la propagación de las enseñanzas y la yihad del Profeta – más conocido por Boko Haram. Este nació en 2002 como una secta, para evolucionar en una poderosa organización terrorista. La corrupción de las autoridades del estado federado de Borno en Nigeria, favoreció su crecimiento, que se basa en la extorsión, el reclutamiento forzado. El problema derivado de la seguridad de este grupo, derivó en la creación de una Fuerza de Tareas Multinacional, donde participan elementos de Nigeria, Níger, Chad y Camerún. A pesar de las divisiones de Boko Haram, donde un sector responde al Estado Islámico o ISIS, la violencia ha recrudecido.  Las características del lago Chad, favorece que terroristas puedan ocultarse, agregándose los escasos controles y la ausencia del estado.  Por ejemplo, el grupo ISWAP (Provincia de África Occidental del Estado Islámico), ofrece servicios públicos muy básicos, ayudas económicas, seguridad, construcción de pozos de agua potable, salud, además de recaudar impuestos. Todo ello facilitado por el vacío de poder existente en la zona. Por ende, estos grupos tienen una base social. Boko Haram, opta por atacar el tráfico fluvial en el Lago Chad, robando mercaderías, que le permite financiar sus actividades.  Esta realidad pone en evidencia que la República de Chad, se encuentra bajo una realidad geopolítica sumamente delicada.

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Rusia gana terreno en el Sahel tras el fracaso de Occidente: Por: Dr. Jorge Alejandro Suárez Saponaro (Argentina)

Distinguido Analista Internacional Colaborador del CREI

PorECSAHARAUI

16 de mayo de 2024

En 2012, estalló la rebelión tuareg, en el marco del Movimiento Nacional Azawad. Los rebeldes lograron imponerse sobre las reducidas fuerzas malienses, proclamando la creación del estado de Azawad, luego de medio siglo de conflictos con Bamako. El 26 de mayo de aquel año el MNLA en alianza con Ansar Dine, se comprometieron a formar un estado islámico, pero la jugada salió mal y esto fue la oportunidad para que grupos yihadistas se hicieran con la mitad de Malí. La intervención occidental resultó un fracaso que derivó en la llegada de Rusia como socio clave para el nuevo régimen de Bamako.

Por el Dr. Jorge Alejandro Suárez Saponaro

Malí: la crisis de Azawad e intervención internacional

En 2012 las fuerzas del ejército de Malí, mal equipados y con baja moral, se replegaron ante el avance del MNLA (Movimiento Nacional de Liberación de Azawad) cuyas fuerzas incluían combatientes curtidos en Libia. El flamante estado de Azawad proclamó una Constitución y la formación de un gobierno, era una cáscara vacía. Incapaz de ejercer el control efectivo sobre 820.000 km2, fue aprovechado por grupos terroristas como MUYAO, Al Qaeda en el Magreb Islámico, y Ansar Dine. La gravedad de la situación y con el peligro que Malí fuera tomado por los terroristas, dio origen a la misión de Naciones Unidas en Malí o MINUSMA, y la Operación Serval, liderada por Francia, que en poco tiempo había logrado contener en parte la ofensiva terrorista en 2014.

La rebelión del norte le costó el cargo al presidente Amadou Toumani Touré derrocado en marzo de 2012, por un golpe militar. El Comité Nacional para la Restauración de la Democracia y el Estado, denominación del gobierno de facto se hizo con las riendas del poder. En el medio del caos generado, ciudades importantes como Gao, Kidal y Timbuctú cayeron en manos del Movimiento Azawad. El 5 de abril de 2012 fue proclamada la independencia de dicho territorio. En julio de ese año, el MNLA había perdido el control del norte del país en manos de los terroristas.

La ECOWAS / CEDEAO, o Comunidad Económica de África Occidental, condenó el golpe de 2012, incluso hubo amenazas de intervención militar, que con el tiempo se fue diluyendo, cuando los golpistas, entregaron el poder a Dioncounda Traoré, presidente de la Asamblea Nacional, quién asumió el compromiso de acabar con la rebelión del norte. La confusión reinante por el golpe de estado fue un factor de debilidad aprovechado por los grupos rebeldes, que pronto entrarían en lucha entre sí, como quedó reflejado en la batalla de Gao, donde islamistas se enfrentaron abiertamente al MNLA. Las tensiones étnicas saltaron a la luz, cuando la mayoría de la población local, songais y fulbe se oponían al gobierno de los tuaregs y rechazaron la idea de dividir Malí.

En junio de 2013, el país vivió un momento muy delicado con la caída de Mopti, a 600 km de la capital del país, quedando en manos islamistas. Esto fue el detonante de la Operación Serval. Estaba sustentada en la resolución 2085 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y del pedido de ayuda militar formal que hizo el gobierno en Bamako a Francia.  Los medios movilizados, provenían del despliegue francés en sus bases africanas, especialmente en Chad, donde estaban los aviones Mirage 2000 D de ataque y Mirage F1CR, de reconocimiento, aviones de transporte táctico C130 y helicópteros de ataque Gazelle. La magnitud de la operación, motivó al despliegue de los modernos cazas Rafale, provenientes de Francia.  La Unión Europea organizó una misión de asistencia internacional la EUTM en el marco de la contención del terrorismo en Malí, con el temor que se proyectara a Europa.

Coronel Assimi Goita. Presidente de Malí desde 2021

La amenaza terrorista se estimaba en unos 10.000 combatientes, lo que demandó el despliegue de un importante contingente internacional. Los 4.000 franceses que operaban en Malí fueron apoyados por tropas del Chad – unos 2.000 – seguido de aportes por parte de otros países en el marco de la MINUSMA. En 2020 la citada misión internacional había alcanzado los 15.000 efectivos compuesto por tropas de Burkina Faso, Egipto, Senegal, El Salvador, España, Bangladesh, etc.

El problema político de fondo era de difícil solución, dado la intransigencia de Bamako, de aceptar un régimen de autonomía regional para Azawad. En 2014 el precario cese el fuego quedó roto, la comitiva del gobierno maliense fue atacada y tuvo que refugiarse en un campamento de la misión de paz de Naciones Unidas o MINUSMA. Esta realidad, llevó a la mesa de negociaciones en Argel, donde participaron los rebeldes, pero divididos entre dos grandes grupos: Plataforma y Coordinadora, esta última con posturas más duras, dado que exigían, el reconocimiento de un gobierno regional y la existencia de una entidad cultural llamada Azawad. Pero finalmente, todo quedó en la nada, dado que los grupos rebeldes exigían un cambio constitucional, convirtiendo a Malí en un estado federal. Torpemente, Bamako se ha negado aceptarlo, agregándose los problemas internos de la llamada Coordinadora, que busca monopolizar el proceso de negociación, estando detrás de ellos, intereses de clanes aristocráticos tuaregs, resultado de ser sociedad altamente jerarquizada.

La Operación Serval dio paso a la Operación Barkhane, con mayor amplitud en sus objetivos que la anterior. A pesar de los avances, los combates continuaron. La Unión Europea patrocinó una misión de entrenamiento militar, para apoyar a las fuerzas malienses de por sí, mal equipadas e insuficientes para proteger un país del tamaño de Malí.

Entre 2014-2015 hubo un reordenamiento de los grupos rebeldes e hizo aparición en escena el siniestro Estado Islámico. Francia y Alemania movilizaron elementos de la brigada franco germana, en el marco de un mayor compromiso de asistencia militar al gobierno de Malí. La población de origen peul, comenzó a ser especialmente permeable a la prédica extremista, abrió las puertas para que el centro del país, dando origen al Frente de Liberación de Macina o FLM. Su líder es Amadou Koufa, denominado Katiba Macina tras su fusión con Ansar ad-Dine, y desde 2017 perteneciente a Jama’a Nusrat ul-Islam era al-Muslimin (JNIM) (Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes). Entre los años 2015-2017 por medio del asesinato de funcionarios del estado maliense y “colaboracionistas” les permitió extender su influencia entre las áreas que se extienden entre las ciudades de Mopti y Segou. Las milicias islamistas, garantizaron seguridad y orden a las poblaciones rurales, que lo aceptaron a cambio la imposición de la ley islámica o Sharia.

Vista satelital de la base rusa en las cercanías de Bamako. Fue una antigua base del grupo Wagner

El drama del terrorismo, no era solo exclusivo de Malí, sino que se extendió a países vecinos. Así nació la iniciativa G5 Sahel (Mauritania, Mali, Níger, Chad y Burkina Faso) y de su fuerza conjunta, compuesta por unos 5 000 efectivos. A pesar del apoyo militar, el error de la estrategia de la UE y especialmente de Francia, en Malí fue limitar la ayuda a un aspecto netamente de seguridad. Sin ninguna duda la pobreza, la falta de servicios esenciales, abrió las puertas para que estos grupos ocuparan el vacío dejado por el estado prosperaran, agregándose un elemento no menor, no eran corruptos como el gobierno de Bamako. Es por ello, que las poblaciones terminaron aceptando vivir bajo las draconianas normas de los extremistas, terminando con siglos de una visión tolerante y abierta de la fe musulmana presente en Malí.

En 2018 los grupos terroristas que asolaban el país, escalaron su nivel de violencia, lo que derivó una mayor presencia francesa en el país, generando tensiones con sectores nacionalistas, muy presentes en las Fuerzas Armadas.  El norte del país seguía en manos de grupos terroristas. No cabía duda que había fallas en la estrategia patrocinada por Francia en Malí, estaba fracasando.  El avispero maliense consecuencia de una realidad sociopolítica muy compleja. Muchas operaciones antiterroristas, terminan siendo interpretados como un ataque a un grupo étnico en particular o como un acto de injerencia extranjera lo que abre nuevas tensiones explotadas por los yihadistas. El debilitamiento del estado se tradujo en el aumento del bandolerismo, que muchas veces se confunde con terrorismo. Las constantes divisiones entre los grupos, genera alianzas temporales, lo que conforma un serio desafío a los servicios de inteligencia.

En 2019 se llevaron a cabo 96 actos terroristas con 600 víctimas mortales. El nivel de inseguridad para las fuerzas terrestres de la misión liderada por Francia, llevó a incrementar los medios de movilidad aérea, como quedó reflejado en un importante despliegue de medios aéreos de la Fuerza Aérea británica, dado las limitaciones de transporte estratégico de las fuerzas francesas.

En 2020 el país se vio sacudido por un nuevo golpe de Estado, que terminó con la detención del presidente Ibrahim Boubacar Keita. La junta militar designó como su reemplazo al coronel Ba N’Daou, ex ministro de defensa en 2013. Naciones Unidas, la Unión Africana, como la CEDEAO, exigieron que los militares restablecieran el gobierno civil. El gobierno militar, declaró rápidamente que cumpliría con los acuerdos con la MINUSMA; la misión francesa, G5 Sahel, y mantendría la fuerza de tareas Takuba. El coronel Assimi Goïta, en diciembre fue designado vicepresidente y comenzaron los trabajos hacia un gobierno de transición, bajo la promesa de convocar elecciones. Esto no duró mucho tiempo y en 2021, el coronel Goïta asumió el poder. El pretexto fue que el gobierno de transición no estaba cumpliendo con los compromisos políticos asumidos. Pronto, Malí daría un giro político, que generó un rechazo abierto de Occidente, con el desembarco del grupo mercenario Wagner. Esto motivó que Estados Unidos estableciera un régimen de sanciones, que generó mayor malestar en Malí, azuzando el sentimiento antioccidental. Bajo este panorama, Bamako no solo recibiría ayuda rusa, sino también turca.

Avión L39 transferido por Rusia a Malí. Incrementó la capacidad de la Fuerza Aérea de dicho país

En este marco de alianzas cambiantes, apareció el Estado Islámico del Gran Sahara, nutrido por nómadas fulanis, en conflicto históricamente con los tuaregs. Esto fue objeto de verdaderas masacres. El ISGS, siglas como se conoce al citado grupo terrorista, extendió su influencia al vecino Níger, convirtiéndose una amenaza regional. En 2022 intensificó los ataques, extendiendo su influencia en el sureste del país, provocando oleadas de millares de refugiados. Estos grupos tienen por costumbre desatar matanzas e infundir el terror. En junio de dicho año, a raíz de las diferencias entre Bamako y París, la base de Ménaka, fue evacuada y entregada al ejército maliense, junto a medio centenar de soldados mercenarios del famoso grupo ruso Wagner. En este contexto el grupo islamista JNIM, liderado por el jefe tuareg Iyad Ag Ghaly, lanzó una ofensiva sobre las posiciones del ISGS, en un área lindante con Burkina Faso y Níger.

El llamado “Círculo de Menaka” está sometido al bloqueo del ISCG y la Coordinadora de Movimientos de Azawad, denunció la matanza de 500 civiles en manos del mencionado grupo yihadista. En septiembre de 2022, la cifra de personas asesinadas superaba el millar, como constataron fuentes independientes y las propias Naciones Unidas.

Tropas españolas de la misión de asistencia de la Unión Europea a Malí.

El régimen militar de Mali aceleró su distanciamiento de Occidente, a tal punto que el 18 de mayo de 2024, la misión de asistencia de seguridad de la Unión Europea – EUTM (European Union Training Mission in Mali) – se retirará del país.

Llegan los rusos

El nuevo régimen militar acusó a Francia apoyar los grupos yihadistas que dice combatir, para debilitarlo. El fracaso de la estrategia de los países occidentales contra el terrorismo salta a la vista generando hostilidad y desencanto por parte de la opinión pública local. Las Fuerzas Armadas malieneses en diez años de ayuda militar siguen siendo reducidas y con escaso material moderno.  Rusia desembarcó con la entrega de 2 aviones de entrenamiento avanzado Aero L39 y  varios aviones de ataque Sujoi Su 25 junto a un millar de combatientes del grupo Wagner – la mayor parte mercenarios sirios –  y asesores militares rusos. La Fuerza Aérea de Malí pobremente equipada, en enero de 2023 recibió refuerzos desde Rusia con nuevos aviones de entrenamiento y ataque liviano L39ZO, elevando su número a 13, además de un helicóptero de ataque adicional Mi Mi35M (alcanzado el número de doce aeronaves de este tipo).

La alianza con Rusia quedó sellada con la visita a Moscú, del titular del ministerio de exteriores de Malí, Abdoulaye Diop en mayo de 2022. Rusia aprovechó las circunstancias para acusar a París de tener una “mentalidad colonial”.  Francia quedó muy malparada con su repliegue del país y no haber logrado en tantos años de presencia en la región contener la escalada de violencia. El resultado del grupo Wagner, tuvo avances según medios africanos – el relato de los medios occidentales es completamente contrario – destacándose en su accionar acusaciones de violaciones de derechos humanos, especialmente con el ataque de la localidad de Moura, con 300 muertos. En cuanto al papel de la misión de Naciones Unidas, también está desdibujada, por no decir que es un fracaso, cuya existencia tocó fin en agosto de 2023. Los lazos con Rusia se fueron estrechando como quedó reflejado en una las conversaciones entre el titular de Exteriores ruso Sergei Lavrov y su par de Mali, Diop en febrero de 2024, donde acordaron el incremento de la ayuda humanitaria rusa que se materializó en miles de toneladas de alimentos, combustible y fertilizantes. En cuanto a la opinión pública, existe una postura claramente favorable a la presencia rusa en Malí (encuestas publicadas por medios europeos señalan un 84% de la población maliense está de acuerdo con la presencia rusa).

El 80% de la población de Malí aprueba la ayuda de Moscú.

En cuanto al llamado G5 Sahel, iniciativa de seguridad impulsada por Francia quedó también debilitada. Malí se retiró, siendo una victoria política del Kremlin, que paulatinamente está consolidando su papel político en la región del Sahel.  El 16 de septiembre de 2023 los gobiernos de Malí, Burkina Faso y Níger formaron la Alianza de los Estados del Sahel, con una postura muy cercana al Kremlin. Este nuevo acuerdo reemplazó al G-5 impulsado por Francia y constituye un pacto defensivo. Las señales fueron claras por parte de este grupo, como quedó reflejado en mayo de 2024, cuando el régimen de Níger ordenó la salida de 1100 soldados de Estados Unidos y su reemplazo por fuerzas rusas. En 2023 el número de muertes por el terrorismo en los tres países citados fueron más de 23.000. La situación llevó a los gobiernos de la Alianza del Sahel anunciar en marzo de 2024 anunciar la formación de una fuerza conjunta para lidiar con los terroristas. En abril la nueva fuerza tuvo su primer gran éxito la eliminación de un importante líder del Estado Islámico, Abu Huzeifa alias ‘Hugo’, en la región maliense de Asongo fronteriza con Níger.

Los medios occidentales hacen hincapié en los abusos de las fuerzas malienses y sus flamantes nuevos amigos rusos, pero poco dicen de las masacres de los grupos islamistas, violaciones, secuestros de niñas, restablecer la esclavitud, además de la destrucción de valioso patrimonio histórico en Tombuctú (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) incluyendo el robo y/o daños irreparables a fuentes documentales, bibliotecas con un legado único, tumbas de antiguos líderes islámicos, etc. Esto generó unos 380.000 desplazados internos y miles de muertes.

En el drama maliense, se incorporan nuevos actores, entre ellos Turquía, que tiene su propia agenda en África. Esto viene de una estrategia lanzada en 1998, donde Ankara apostó a estrechar lazos con África. Las crecientes diferencias políticas entre Francia y Turquía, son un elemento clave que la diplomacia turca, ha sabido explotar con habilidad.  Por medio de una estrategia de “soft power” Ankara, financió programas de ayuda sanitaria, construcción de mezquitas, la conexión aérea por medio de Turkish Airlines con Estambul, las capitales africanas y las grandes ciudades del mundo. Oficiales turcos se hicieron presentes y comenzaron a entrenar al ejército de Malí, además de proveer equipamiento, destacándose la llegada de drones de ataque Bayraktar TB2.

En noviembre de 2023 las fuerzas malienses tomaron el bastión rebelde del Kidal en el norte luego de una década de haberlo perdido en mano de las guerrillas tuareg, con apoyo del grupo ruso Wagner. Esto fue reconocido por el portavoz de la insurgencia tuareg, Mohamed Maouloud Ramadan, sobre la presencia de tropas de Malí en dicha ciudad.

Samori Touré. Quién resistió la ocupación francesa.

Malí es un nuevo campo de batalla geopolítica. El Kremlin, ha logrado hacer pie, mostrándose como una verdadera alternativa a las potencias europeas, condenadas por la opinión pública local, por el pasado colonial. Francia no dejó buenos recuerdos y eso está presente en el inconsciente colectivo. La creciente competencia geopolítica, favorecerá la violencia terrorista, dado que los países del área, por razones políticas dejarán de cooperar. La respuesta fue la creación de la Alianza de los Estados del Sahel. La muerte de Prigozhin, líder del grupo Wagner, abre la posibilidad que sus efectivos pasen a control directo de Moscú, como quedó reflejado en las obras de mejoras de la base de esta empresa de mercenarios a 15 kilómetros del aeropuerto internacional de Bamako. Imágenes satelitales muestran un mayor número de vehículos, cambios en las edificaciones. Moscú anunció la creación de la Legión Africana, formada por antiguos contratistas de Wagner y de otras empresas de seguridad, pero dependiente directamente del Ministerio de Defensa ruso y amparada con acuerdos con estados africanos. Esto abre las puertas para una mayor influencia rusa. No cabe duda que, en Malí, Occidente ha sido derrotado. Las limitaciones mostradas por Francia y sus aliados, en la lucha contra el terrorismo, abre posibilidades que Rusia y China, se hagan más fuertes.

El cambio climático, la superpoblación, pobreza estructural, falta de acceso a servicios públicos mínimos, gracias a la presencia endeble o casi nula del Estado, genera condiciones ideales para la expansión del terrorismo. Rusia identificó estos problemas y por medio de ayuda humanitaria, a diferencia de Francia y sus socios de la UE, busca paliar la situación delicada de la población por años de guerra. Si el régimen de Bamako, no ataca los males de fondo, a pesar de la ayuda que recibe, el destino de Malí será muy incierto.

Un pasado legendario y un presente sumamente difícil.

La actual república de Malí, tiene una larga historia.  Hacia el 900 a.C. en el valle del río Níger, aparecieron una serie de ciudades, destacándose el complejo de Djenne Djenno. En Malí se desarrolló aproximadamente en el siglo III hasta el siglo XII, el llamado Imperio de Ghana, Ghanata o Wagadou. Luego de su caída o desaparición, surgió el Imperio de Malí, 1226 a 1670, cuyo nivel cultural e importancia comercial trascendió las fronteras. Nacido como un pequeño reino mandinga, comenzó su expansión, controlando las costas del Atlántico en los actuales Senegal y Mauritania, extendiéndose a todo el valle del Níger hasta la frontera del país del mismo nombre. El esplendor cultural está reflejado en la Universidad de Sankoré y una valiosa biblioteca con miles de ejemplares, extendiéndose su reputación a todo el mundo islámico. La decadencia del imperio vino a fines del siglo XVI, con la derrota frente a los marroquíes, que habían tomado Tombuctú y destruido el impero Songay, para finalmente sucumbir ante las presiones de estados vecinos en 1625.

Terroristas en el norte de Malí

Los songays crearon su primer estado en torno a Gao en el siglo XI y en 1430, independizados de Malí, forjaron su propio imperio. En 1591, los marroquíes conquistaron Tombuctú, en el marco de la competencia por el control de las rutas comerciales. Pero su presencia, no duró más de un siglo. Su presencia fue debilitándose hasta ser reemplazados por reinos locales. En el siglo XVIII apareció el Impero Bambara, que perduró hasta 1861. El país fue escenario de la creación de distintos reinos e imperios.

El último imperio, fue el creado por Samori Turé, conocido como Wassoulou, su duración fue corta: 1878-1898. En 1882, entró en contacto con los franceses. En 1892, cayó su capital Bissandugu y ante la negativa de los británicos de vender armas, la situación de Turé se hizo comprometida. En 1898 derrotado, fue capturado y exiliado a Gabón donde murió. Así nació el Sudán Francés, como se denominó Malí bajo control de París. Las fronteras fueron impuestas por el gobierno colonial. En 1958 nació la República Sudanesa, que en 1959 se integró en la fallida Federación de Malí. En agosto de 1960, surgió la República de Malí, con Modibo Keita de presidente. Los tuaregs lideraron una rebelión que duró dos años.  En 1974, el país vivió un proceso de socialización de la economía y un viraje a la izquierda, recibiendo apoyo de la Unión Soviética – de ahí el recuerdo de sectores de la sociedad sobre la ayuda rusa – hasta que en los 90, dado la crisis económica y las exigencias de democratización, el país inició un camino hacia una democracia pluripartidista, pero endeble, como quedó reflejado en la crisis de 2012 que derivó un conflicto armado que persiste hasta el día de hoy.

La República de Malí, un país de 1.241.238 kmy una población de 21.9 millones de habitantes. Desde el golpe de estado de 2021 vive bajo un régimen de transición. En 2023 fue aprobada una reforma constitucional que eliminó al francés como lengua oficial. El 97% de la población es musulmana. Se hablan más de una docena de idiomas y estamos ante un país multiétnico. Estamos ante un país subdesarrollado, donde la agricultura absorbe gran parte de la mano de obra, siendo el principal producto de exportación, el algodón. Desde fines de los 90, el oro es otro producto estrella para la economía del país. No obstante ello, estamos ante un país con altos índices de mortalidad infantil del mundo y donde el 80% de la población vive en el campo.

Especial para LA POLIS. Desde Buenos Aires

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“Sobre el fallecimiento del presidente de Irán”. Entrevista al Director del CREI, Manuel Espinoza en Canal 37 – Extraplus con el periodista Néstor Espinosa.

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Hoy a las 7:00 pm en Canal 37 – Extraplus con el periodista Néstor Espinosa.