Disertante: Axel Juárez Rivero; Sociólogo por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de México (UNAM). Colaborador permanente de la Fundación Gustavo Bueno (España), y Conductor del muy concurrido canal de divulgación,Teatro Crítico, espacio de reflexión filosófica, social, política, económica, cultural, y geopolítica en clave materialista-filosófica para Iberoamérica.
La Argentina está en una verdadera disyuntiva. El país está inmerso en una profunda crisis económica, social y moral. A cuarenta años de la democracia, nuestro país está más pobre, violento, endeudado y sin un proyecto nacional, que lo saque de las pesadas cadenas del subdesarrollo
Hace unos años, vimos una película que tuvo una honda influencia. Viva La Libertad, un filme italiano, que tiene que ver mucho con estos tiempos actuales. La trama nos habla de Enrico Olvieri, un político italiano de la centroizquierda, líder de la oposición política, pieza clave en la política en Roma, pero su figura está desgastada y decide desaparecer de la escena. Su partido lo rechaza, la derrota electoral es inminente. Enrico huye sin avisar a nadie, a Francia, dejando un importante vacío de poder. Su asesor más cercano, busca desesperadamente una salida y toma conocimiento que Enrico, tiene un hermano gemelo, un profesor de filosofía, con trastornos psiquiátricos. No lo duda, lo convoca y arman una puesta en escena, para hacerlo pasar por Enrico que ha vuelto. En una escena, Giovanni, el hermano loco de Enrico, tiene una conversación accidental en un restaurante con un poderoso directivo del periódico Corriere della Sera. Este le pregunta a Giovanni, porque en Italia, no hay renovación política, por la corrupción. El profesor sin filtros, le dice, “los políticos son todos ladrones”. La gente los vota, porque en el fondo quieren robar como ellos, y eligiendo a esos ladrones cumplen con su fantasía de vengarse de un estado que no les da respuesta a sus problemas.
Giovanni, no acepta discursos que le son impuestos, dice lo que piensa sin tapujos, generando una verdadera tormenta. Frente a jóvenes, les dice“he venido aquí para luego no se diga: los tiempos eran oscuros porque ellos han callado”. En otras palabras, viene asumir responsabilidades históricas y políticas, con los riesgos inherentes, para hacer frente a la profunda crisis moral y política del país. Este personaje, enamora a las multitudes y moviliza a millares con un mensaje positivo, realista pero lleno de esperanza, recitando nada menos que a Brecht.
Las cuentas pendientes
Argentina en cuatro décadas de democracia, ha sido carcomida por la corrupción. El país en el índice de percepción es de 38 puntos, situándose en 2022, en el puesto 94 de 180 países. Mientras que la Argentina, no hizo mucho por mejorar la calidad de sus instituciones, países con niveles de subdesarrollo mayores que nuestro país e incluso que no tienen muchas décadas de vida independiente, han logrado subir en el ranking del Índice de Transparencia Internacional, como los casos de Cabo Verde o Botsuana, con puntaje de 60. En esta campaña electoral, más allá de acusaciones o diatribas contra la actual vicepresidenta Cristina F. de Kirchner o el ex presidente Mauricio Macri, poco se habla de la lucha contra la corrupción, de mejorar la calidad institucional del país, además de guardar silencio que desde 2009, el cargo de Defensor del Pueblo de la Nación, está vacante. Funcionario de gran importancia, creado por la Constitución Nacional, para velar por los derechos de los ciudadanos.
En el marco de la pobreza intelectual del debate político argentino, escuchamos que el candidato Javier Milei, autodefinido como “libertario”, habló de privatizar el CONICET, el organismo responsable de la ciencia en la Argentina. Cabe recordar que la ciencia argentina, tuvo el lujo de ser galardonada por el Premio Nobel. En dos siglos de labor científica, Argentina ha realizado importantes esfuerzos en diversos campos, como en la medicina, química, física, nuclear. En materia de medicina, recordemos al Dr. Favaloro y su by pass; el Dr. Agote con la transfusión de sangre, y la lista sigue en materia de vacunas, genética, con profesionales de lujo. En el campo nuclear, la educación pública generó profesionales capaces de desarrollar centrales nucleares, dominar el ciclo nuclear. En materia de alta tecnología, tenemos a INVAP, orgullo nacional que produce satélites, radares, etc. Más allá de los abusos o falta de políticas, la ciencia, es la llave para el desarrollo de Argentina. Corea del Sur, considerado un ejemplo de innovación, y uno de los líderes globales en materia de patentes registradas por año, la ciencia le permite al país obtener miles de millones de dólares en ingresos, generando empleo y proyectando al Corea del Sur a todo el mundo. El estado trabaja estrechamente con el sector privado para impulsar la ciencia. Israel es el país que más invierte en el mundo en ciencia y tecnología, y es el país que más científicos tiene en el mundo. El Estado israelí tiene un rol central en el impulso de la ciencia. Esto genera millones en patentes. La respuesta al “libertario” de los otros candidatos por la presidencia, fue más bien tímida. Argentina tiene un enorme potencial en su ciencia, y que debidamente apoyada y con una estrategia clara, puede convertirse en un actor importante en la región en materia científica, que impactará sin ninguna duda en el desarrollo del país.
Los candidatos nos hablan de tarifas, de fin de subsidios a los servicios públicos de agua, luz y gas. Un aspecto que nadie plantea, es el modelo energético argentino, gracias a la ausencia de inversión, de políticas e intereses creados ha creado un verdadero pozo sin fondo. El 60% de la producción energética es de origen fósil, que por los precios internacionales, obliga al Estado a subsidiar para mantener tarifas aceptables. El sistema está cartelizado, con sus consecuencias, especialmente para los usuarios. La falta de inversiones en el enorme potencial hidroeléctrico, convierten al país en rehén de los subsidios y lobistas. El potencial es de 170.000 GWh y solo se explota la tercera parte. No aburriremos al lector con el listado de proyectos, pero podemos afirmar que en varios casos no solo generarían energía abundante y barata, sino mejorar la navegabilidad de la Hidrovía, permitiendo que barcos de 20.000 toneladas puedan atracar en Puerto Barranqueras, Chaco. El cambio de la matriz energética, rompería con la pesadilla de subsidios, además de su impacto en el desarrollo en el interior del país.
Los candidatos recitan como un mantra, sobre la competitividad del campo, el futuro del litio, el potencial de Vaca Muerta. No cabe duda que generará millones, pero ello no implica que impulse el desarrollo o la mejora de la calidad de vida de los argentinos. Estamos hace décadas a la deriva. Miremos donde estaba Corea del Sur hace cuarenta años, cuando Argentina recuperaba su democracia o la India. En ambos casos, son potencias económicas. En el caso de Nueva Delhi, sorprendió al mundo con el envío de una misión robótica a la Luna. Las políticas erráticas, la mediocridad de nuestros dirigentes, arrojaron por la borda las capacidades alcanzadas en materia de construcciones navales, material ferroviario. Por razones políticas, la ley de industria naval y marina mercante, sigue con un veto, que impide la generación de casi cien mil puestos de trabajo. La reforma laboral, no es el problema de competitividad, sino es mucho más complejo, que va desde la maraña de impuestos, la burocracia para crear una empresa, la falta de infraestructura (es más barato enviar la soja al puerto de Rotterdam, que desde la región del Noroeste a Rosario) que reduzcan costos.
No escuchamos de crear clústeres industriales, para impulsar la innovación, de reconstruir el sistema ferroviario, para terminar con la agonía de cientos de pueblos del interior o de canales de navegación que abaraten costos internos. Nadie nos dice como descentralizar y crear condiciones para descomprimir la megalópolis que es el Gran Buenos Aires, verdadera bomba social, económica y ambiental. La regionalización es un tema pendiente, desde la reforma constitucional. Herramienta más que útil para impulsar el ordenamiento territorial y políticas de desarrollo.
En materia de seguridad, solo escuchamos frases tipo eslogan de publicidad, promesas de imponer el orden – como señalan Bullrich y Milei – o incluso hablar con absoluta ligereza de utilizar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico. No se habla con seriedad de atacar las razones que llevan a muchos a delinquir, de hacer algo frente a una creciente marginalidad, de una verdadera política criminal destinada a prevenir, de invertir en recursos para la Justicia, tanto local como Federal, de una verdadera estrategia contra el poder del narcotráfico. Ello exige un abordaje integral, que va desde lo social, lucha contra la corrupción, control de fronteras y vías de comunicación, inteligencia criminal, coordinación de las fuerzas del orden, y un largo etc. Las pistolas “Taser”, inundando las calles de cámaras de seguridad, o liberar el acceso a la portación de armas no son casualmente, una solución, como quieren plantearlo. Quisiéramos saber si los asesores de los políticos escucharon hablar de “actividad policial basada en inteligencia”, que es todo lo contrario lo que prometen en estas latitudes de llenar las calles de policías, cuando en verdad, una eficaz inteligencia criminal, es un factor clave para prevenir el delito. Si queremos calles tranquilas, es preciso sacar la droga y las armas que corren libremente por éstas. Los países que redujeron a la más mínima expresión la presencia de armas y drogas, alcanzaron niveles más que aceptables de seguridad, junto con acciones contundentes para reducir los niveles de marginalidad. Ni hablar de reformas del sistema penal.
El drama habitacional en el país, afecta a más de 4 millones de personas. Entre 2001-2010, por ejemplo, las villas o barrios populares, crecieron en un 50%. En 2021, el país ya tenía más 5.000 asentamientos precarios, la mayoría concentrados en la Provincia de Buenos Aires, y especialmente el llamado Gran Buenos Aires. Esto implica que cientos de miles de familias no tengan acceso a cloacas, agua potable, luz y otros servicios básicos, además de ser las principales víctimas de la criminalidad. Tenemos serias dudas que existan planes para dar una solución a este drama. Tampoco vemos ideas para transformar a millares de inquilinos en dueños de una propiedad. El país dilapida miles de millones en gastos superfluos, y podría orientar ese dinero para créditos especiales, incluso subsidiados para fomentar el acceso a la propiedad.
El desempleo es mal estructural del país de larga data. En 2021, el Observatorio Social de la UCA, una entidad prestigiosa, señaló que el desempleo real es del 27%. Este elevado porcentaje se debe al subempleo, empleo informal y los beneficiarios de planes sociales que al fin de cuentas no tienen un empleo formal. El 46% de la mano de obra en Argentina no cotiza en el Sistema de Seguridad Social, siendo un desafío a futuro, cuando estén en edad de jubilarse. Al parecer nadie ha pensado en herramientas flexibles para que este colectivo social, pueda realizar algún tipo de aporte previsional. Superar este problema exige que el sector privado, esté en capacidad de crear más de 200.000 empleos anuales y la creación de unas cien mil empresas por año. Las PYMEs tienen un rol central, dado que son responsables del 80% de los empleos privados en el país. Desde el movimiento Nacional PYME impulsan una serie de proyectos para generar empleo, que va más allá de un régimen laboral especial, sino también incentivos fiscales y financieros.
El gran desafío será insertar a millones de argentinos atrapados en planes sociales. Se gastan $ 4.200 millones diarios en planes de asistencia. Entre los planes de trabajo y seguridad alimentaria, dependen más de 5 millones de personas. A este drama se une el nivel de deserción escolar, con una cifra de 700 mil estudiantes y solo el 10% termina el nivel secundario en tiempo y forma. Estamos en tiempos de revolución tecnológica y la creación de un nuevo mercado de trabajo. La educación, debe ser un bien estratégico para la Nación y exige un verdadero plan como el que llevó Sarmiento en el siglo XIX, esta vez para reducir la brecha digital, la deserción escolar y reincorporar a millares de argentinos de todas las edades que abandonaron la escuela. Los cambios que vive el mundo exigen la generación de nuevas habilidades y el apoyo al interés con carreras afines a los nuevos trabajos que se crearán en el siglo XXI.
La cuestión de la protección del ambiente está ausente. El país precisa preservar sus bosques, expandir áreas protegidas, sancionar normas que castiguen el tráfico de flora y fauna, el manejo de los recursos hídricos, lucha contra la desertificación, manejo sustentable del suelo y el cambio en materia energética, incrementando la presencia de uso vehículos eléctricos o de propulsión híbrida.
La salud es otro tema pendiente en los debates de la política argentina. Estamos ante un sistema descentralizado (Nación, Provincias, y municipios) mal regulado, descontrolado, debilitado, inequitativo, ineficiente en términos de asignación de recursos (a pesar que el gasto de salud tanto público como privado en Argentina equivale al 10% del PIB). Es por ello que el país exige un debate, para que los recursos volcados a salud, tanto en el sector público como privado, estén insertos en objetivos claros, cuya finalidad sea brindar prestaciones de calidad a los ciudadanos. Urge un marco regulatorio adecuado, impulsar una mayor integración entre los diversos subsistemas, para elevar la calidad de las prestaciones, mejoras en los mecanismos de prevención, y también tener en cuenta que existe un enorme número de ciudadanos, en la economía informal, que demandan de manera creciente los servicios de salud pública. Ello exige un nuevo diseño del sistema, infraestructura destinada descentralizar la atención de los hospitales. No olvidemos, la falta de acciones concretas para la salud de los niños y ancianos, los marginados por los políticos desde hace décadas.
En materia de política exterior, estamos ante posturas casi infantiles, dividiendo al mundo en buenos y malos, cuando la política internacional debe estar precedida por los intereses nacionales, no posturas ideológicas o el oportunismo de turno. No se pueden cerrar canales de diálogo con actores en ascenso, sino todo lo contrario, intensificarlos, solo así sabremos donde estamos parados.
Sueños por otra Argentina
El país atraviesa una crisis moral, social y política sin precedentes. Las opciones que tiene el electorado, es un ministro de Economía, cuya gestión no ha hecho más que agravar problemas como la inflación y un mayor deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos, con un oficialismo muy dividido, que ni siquiera el presidente Fernández o la vicepresidente Cristina F. de Kirchner, figura que si tiene un caudal de votos, salen apoyarlo públicamente; una ex ministra de Seguridad, que solo puede ofrecer resultados de su gestión en la materia, pero nada más, y finalmente, un personaje mediático, que apela al realismo mágico y acabar con los privilegios de la casta política, a pesar que reivindica la presidencia Menem, una de las etapas más corruptas de nuestra historia y fiel exponente de esa casta que él dice combatir.
Estamos ante una sociedad, afectada por la anomia y una crisis de valores. Las soluciones mágicas y los eslóganes, caen en saco roto cuando chocan con la realidad. La ciudadanía exige un cambio, no cabe duda, y ello incluye a la clase dirigente. El país requiere la movilización de sus recursos, en el marco de una estrategia de desarrollo. Reorientar el gasto del Estado, en créditos, inversión en infraestructura, apoyo a la ciencia, sin ninguna duda tendrá sus frutos en un plazo al menor de lo previsto. Estamos ante un mundo cambiante, en el plano geopolítico, y ello debe tenerlo en cuenta la clase dirigente en Argentina.
Nuestro país romperá con las pesadas cadenas del subdesarrollo, si convierte las ayudas sociales en herramientas de educación, capacitación laboral e inserción en el mercado formal del trabajo, el gasto de un Estado sobredimensionado en inversión en salud pública, educación superior, ciencia y tecnología, créditos para innovadores, etc. Promover valores de familia, solidaridad, mérito, honestidad, como también de impulsar una reforma educativa y cultural, destinada a integrar a los desposeídos y olvidados, serán factores determinantes para el cambio que precisa la Argentina.
En este complejo contexto que vivimos, lleno de zozobra e incertidumbre, seguimos convencidos que hay otros caminos para sacar a la Argentina adelante. Solo el pueblo, salvará al pueblo.
Los BRICS son un grupo de cinco países que se han destacado por su creciente influencia en la economía mundial durante las últimas décadas. El término “BRICS” es un acrónimo que engloba a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Estos países, que se caracterizan por su diversidad geográfica, cultural y económica, han colaborado para impulsar su presencia en el escenario económico mundial y promover el desarrollo conjunto en diversas áreas.
Los BRICS son actores claves en la economía mundial debido a varios factores:
– El tamaño de su población y mercado interno. En esta característica los BRICS albergan a más de la mitad de la población mundial, lo que les otorga un enorme mercado interno para sus productos y servicios. Esta población numerosa y en crecimiento es atractiva para las empresas internacionales que buscan expandir sus operaciones.
– El crecimiento económico es constante. Durante las últimas décadas, los BRICS han experimentado tasas de crecimiento económico significativas en comparación con las economías desarrolladas. La combinación de recursos naturales, mano de obra abundante y una creciente inversión en infraestructura ha impulsado sus economías.
– Los recursos naturales y la diversidad económica. Los BRICS poseen una amplia gama de recursos naturales, desde petróleo y gas hasta minerales y agricultura. Esto les brinda una ventaja en el comercio internacional y les permite diversificar sus fuentes de ingresos.
– La cooperación económica y política. Los BRICS han establecido mecanismos de cooperación y diálogo en temas económicos y políticos. La creación del Banco de Desarrollo de los BRICS (también conocido como el Nuevo Banco de Desarrollo) es un ejemplo de esta colaboración, ya que proporciona financiamiento para proyectos de infraestructura y desarrollo a los países miembros y a las economías emergentes.
– El cambio en el equilibrio de poder global. La creciente influencia económica de los BRICS ha alterado el equilibrio de poder en el escenario internacional. Estos países han buscado una mayor representación en instituciones globales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para reflejar su importancia económica. La emergencia del Mundo Multipolar se fortalece al existir un grupo de países como los BRICS, que proponen una nueva arquitectura internacional para las relaciones comerciales, económicas, financieras, seguridad, y culturales entre naciones, estados y pueblos.
– Otra característica es las inversiones y el comercio exterior. Los BRICS han aumentado sus inversiones y su participación en el comercio internacional. También buscan fomentar el intercambio comercial entre ellos y con otras regiones del mundo, estableciendo acuerdos bilaterales y multilaterales que promueven la cooperación económica y financiera.
Conclusión
Podemos afirmar que, en comparación con la economía mundial en general, los BRICS representan una parte significativa del PIB global y desempeñan un papel crucial en el comercio internacional y las inversiones.
Su crecimiento económico más rápido, en comparación con muchas economías desarrolladas, ha contribuido a su creciente influencia en la economía y política global. Sin embargo, también enfrentan desafíos como desigualdades internas, fluctuaciones económicas y aspectos de geopolítica que abordarían en la reunión de este 22 de agosto en Sudáfrica, para mantener su posición en el escenario internacional.
Es importante tener en cuenta que los países del BRICS son diversos en términos de tamaño económico, población, niveles de desarrollo y estructura económica. Mientras que China e India son los dos países más poblados del mundo y tienen economías grandes; Brasil, Rusia y Sudáfrica son más pequeños en érminos de población y PIB. Cada país también tiene un enfoque económico único, con diferentes sectores que contribuyen en mayor medida a su PIB.
Por último, los BRICS han emergido como un grupo influyente en la economía mundial gracias a su tamaño de población, crecimiento económico, diversidad de recursos y cooperación. Su papel en el escenario de las relaciones internacionales global ha impulsado debates sobre la redistribución del poder económico, político y la necesidad de hacer reformas al sistema actual o crear una nueva arquitectura financiera internacional 1 , para reflejar la nueva realidad económica ante la emergencia de la Multipolaridad que ya es una realidad.
Bolívar Téllez Castellón Catedrático.
Fuente: elaboración propia. Datos hasta septiembre de 2021
1 Helga Zep LaRouche. 10 propuestas para una nueva arquitectura internacional.
El hecho de haber nacido dentro del territorio de un país (derecho de suelo o ius soli), no te garantiza que tendrás la nacionalidad de ese país de por vida. Los actos de un ciudadano, en contra de su patria, y en perjuicio de sus compatriotas, es una causa más que justificada, para quitarle la nacionalidad a un individuo. En el presente artículo, abordaremos actos llenos de patriotismo y de amor, de personas que a pesar de nacer en otro país, defendieron y defienden Nicaragua, mejor que muchos, que nacieron aquí.
La historia, es cíclica, por eso hay que estudiarla y conocerla, porque se repite a lo largo de los años, por tal razón, el Presidente Ortega, en cada una de sus comparecencias públicas, hace referencia a hechos históricos, documentados y verificables, a pesar de la campaña sucia de los medios opositores, que quieren desinformar, manipular y tergiversar los hechos objetivos históricos.
A nuestro rescate, acude una vez más, el más grande héroe nacional, Augusto C. Sandino quien despreciaba a los malos nicaragüenses, en el documento titulado “Acuerdo Sobre los Traidores a la Patria”, firmado de puño y letra por el General, el 14 de Noviembre de 1927. El jefe del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), se refirió a los traidores, en los siguientes términos:
“Son traidores a la Patria
1. Todo nicaragüense que con miras políticas trafique con la honra de la Nación solicitando apoyo oficial de los invasores de la Patria, así como del gobierno de la Casa Blanca, y el que saliere del país como delegado o representante del gobierno del traidor Adolfo Díaz.
2. El que haya celebrado pactos secretos con el enemigo, ya sea como jefe militar o civil.
3. El que prestare ayuda a los invasores y traidores para asesinar a los patriotas nicaragüenses que están defendiendo la soberanía de la patria.
4. El que suministrare informes oficiales, ya sea verbal o por escrito, declarando en contra de los nacionales.
5. El que solicitare protección de los invasores con el pretexto de defender sus intereses, ya sea nacional o extranjero, le será aplicada la misma pena que la Constitución Política señala a los traidores a la Patria”.
Tomando en cuenta estos cinco puntos certeros, donde el General Sandino, nos definió claramente que es una Traidor a la Patria, nos vemos obligados a hacer algunas preguntas:
ü ¿No fue el comportamiento de un Traidor a la Patria el de Miguel Mora en el 2018, con los ojos brillantes, lleno de alegría, dando una declaración en 100% Noticias, de la televisión nacional, masificando una “fake news” angustiando y provocando zozobra en el público, diciendo que ya venía un portaaviones norteamericano para capturar y apartar de su cargo al Presidente Constitucional de Nicaragua, José Daniel Ortega Saavedra?.
ü Más recientemente, en este año, ¿no caen en la categoría de Traidores de la Patria las declaraciones de los opositores Medardo Mairena, Juan Sebastián Chamorro y Félix Maradiaga, pidiendo muy orgullosamente, más sanciones económicas, bancarias, bursátiles, financieras y comerciales, afectaciones diplomáticas y medidas coercitivas de cualquier índole, ante el Congreso de EEUU y el Parlamento Europeo en contra del gobierno legítimo, auto determinado, independiente y soberano de Nicaragua?.
En el quinto punto, de la enumeración del Decreto sobre los Traidores, firmado por el General Sandino, se expresa, cito literalmente: “El que solicitare protección de los invasores con el pretexto de defender sus intereses, ya sea nacional o extranjero, le será aplicada la misma pena que la Constitución Política señala a los traidores a la Patria”.
¿Saben que cuál era la pena que establecía la Constitución Política de Nicaragua de 1912, vigente en 1927, para el que cometiera “Alta Traición” … la muerte señores. Refiero literalmente el artículo 24 de aquella Carta Magna:
“Artículo 24.– La pena de muerte se aplicará únicamente por el delito de alta traición cometido en guerra exterior, hallándose el enemigo al frente, y por los delitos atroces de asesinato, parricidio é incendio ó robo siguiéndose muerte y con circunstancias graves, calificadas por la ley”.
Que agradezcan, esos miserables, arrastrados, lame botas imperiales y colonialistas, traidores a nuestra Sagrada, y repito Sagrada Nicaragua, que el actual presidente de la República, no aplicó literalmente la pena que imponía el General Sandino para aquellos días a los Traidores a la Patria, y simplemente los desterró y les quitó la nacionalidad.
Jesús “El Cristo”, en su infinita sabiduría y amor, nos regaló una frase indiscutible: “Por sus actos los conoceréis”.
¿Se merecen los 222 ex “presos políticos” a como les denomina la oposición, seguir con la nacionalidad nicaragüense si en el 2018 promovieron, financiaron y facilitaron caos, destrucción, vandalismo, terror, zozobra, torturas, odio, desempleo, debilitamiento de la economía y muerte para toda la sociedad nicaragüense?
¿Se merecen la nacionalidad nicaragüense Félix Maradiaga, Medardo Mairena, Juan Sebastián Chamorro y el resto de delincuentes terroristas, que se encuentran desterrados y exiliados en el extranjero, que piden, gestionan, ruegan y colaboran para que se den sanciones económicas, bursátiles y diplomáticas contra el país que dicen tanto amar?.
¿Merecen la nacionalidad nicaragüense, los que manejan los medios de comunicación que masifican el cierre de la Feria Expica, pero se burlan del éxito que fue la Feria Ganadera recientemente celebrada en el país?.
¿Merece la nacionalidad nicaragüense, aquel que se burla de los esfuerzos del actual gobierno nicaragüense por abrir nuevos mercados como China y quieren mantener nuestra dependencia comercial con EEUU?.
¿Merecen la nacionalidad nicaragüense, quienes se burlan de los emprendimientos de nuestros pequeños, medianos y grandes comerciantes, pero alaban las instalaciones de grandes comercios transnacionales?
¿Merece la nacionalidad nicaragüense, aquel que aplaude que inversión extranjera en nuestro país, no opere al 100% de su capacidad, producto de sanciones que la oposición ha promovido internacionalmente?
El pueblo de Nicaragua, trabajador, valiente, alegre, fuerte, sincero, orgulloso, digno, pero sobre todo patriota y nacionalista, les responde: NO.
Cualquier persona orgullosamente nicaragüense, patriota, nacionalista se llena de asco, de furia, de incredulidad y de sorpresa ante tanto descaro, al leer esta nota publicada el 14-08-2023, por el remedo de medio de comunicación, 100% Noticias:
Una de las más hermosas virtudes del nicaragüense, es que somos sumamente agradecidos, jamás, pero jamás olvidamos un gran favor, un gran detalle, un sacrificio hecho por un tercero que no tiene obligación alguna para con nosotros, jamás.
Leí ese titular vulgar, corriente, ordinario, lleno de odio y de ingratitud y se me vinieron a la mente otras tres personas, que además de nuestro ya compatriota Ben Norton (habiendo nacido en territorio de EEUU y no en el de Nicaragua), han hecho tanto por este bello país de lagos y volcanes: En primer lugar la leyenda viviente Brian Wilson. En segundo lugar el canciller valiente y verdadero sacerdote católico, que defendió a Nicaragua, en plena guerra de los años 80`s del siglo 20, Miguel d’Escoto Brockmann y en tercer lugar, el bautizado por el Presidente Hugo Chávez Frías, “el gringo bueno” Paul Oquist Kelley. Lamentablemente, estos dos últimos ya fallecidos.
Brian Wilson. Abogado de profesión, veterano de la guerra de Vietnam, perdió sus dos piernas, al ser atropellado y aplastado por un tren que transportaba municiones y armas que el gobierno de EEUU enviaría al grupo mercenario y terrorista conocido en los años 80`s como “La Contra”. Brian se acostó en los rieles del tren (como parte de una protesta cívica y pacífica), para impedir que el tren llegara a una base militar y su carga luego fuera transportada en avión, a Honduras, para la agrupación armada anti sandinista. El maquinista del tren jamás activó los frenos (sus superiores le habían advertido que Wilson y sus compañeros protestantes eran terroristas peligrosos) y destrozó el cuerpo de ese valiente, que defendió a un país que solo quería que lo dejaran vivir en paz.
Miguel d’Escoto Brockmann. Sacerdote católico de vocación y diplomático de profesión, en pocas palabras el artífice, del triunfo nicaragüense, en la humillante sentencia para el imperio norteamericano, en que la Corte Internacional de Justicia, en 1986, condenara a EEUU, a pagar miles de millones de dólares por financiar, auspiciar y organizar al escuadrón de la muerte, paramilitar, mercenario, terrorista y saboteador conocido como “La Contra”, organización que destruyó y vandalizó puertos, puentes, colegios, centros de salud e infraestructura vital para Nicaragua y sus ciudadanos, en violación del derecho internacional. Desde esa sentencia EEUU no reconoce la jurisdicción de la CIJ y no ha pagado al Estado nicaragüense, el monto, que en concepto de indemnización, al que fue condenado.
Paul Oquist Kelley, sociólogo de profesión renunció a su nacionalidad norteamericana, por vergüenza del imperialismo norteamericano, se sentía orgulloso de haber sido sancionado por el gobierno de EEUU, por ser parte del gobierno nicaragüense, el señor Oquist asumió valientemente la nacionalidad nicaragüense, acorde con lo que predicaba. Antes de fallecer, fungió como un ejemplar defensor del gobierno nicaragüense en foros internacionales, además de desempeñarse como ministro y secretario privado para Políticas Nacionales de la Presidencia.
Por último, pero no menos importante, sobre el paisano Ben Norton, diré simple y llanamente: Uno de los principales colaboradores mediáticos en el extranjero (periodista investigador), para desenmascarar valientemente (a pesar de la censura en EEUU) el intento de golpe de estado de Abril 2018, financiado, auspiciado y promovido por el gobierno de EEUU a través de USAID y otras agencias, en contra del gobierno constitucional de la república de Nicaragua.
Así que sigan atacando (hienas mediáticas opositoras), a estos hombres ejemplares, que nacieron en el suelo, en el territorio y dentro de las fronteras de los EEUU, pero con almas, generosidad, corazones, buena voluntad, valentía y sobre todo, acciones propias, únicamente de patriotas que verdaderamente aman Nicaragua. Estos cuatro hombres, siempre serán amados, queridos, valorados, respetados y apreciados por lo que son, con sus actos congruentes: Buenos Hijos de Nicaragua. Ellos aman verdaderamente a este país y se merecen la nacionalidad nicaragüense, con actos humanistas, generosos, sinceros y desprendidos y no con retórica politiquera y mediática, sin falsos nacionalismos, para fines mezquinos y mitómanos como los de la oposición nicaragüense.
Estos cuatros hombres, estos “gringos caitudos”, nos han demostrado a los sandinistas y nacionalistas, con sus actos, lo que es amar verdaderamente a Nicaragua y que donde nacimos es un chiste del destino, pero el compromiso, los valores y los principios que compartimos como miembros de la humanidad, de este planeta, son cosa muy seria y valiosa, lo que los vándalos y criminales de los golpistas de abril 2018, jamás entenderán por ser egoístas, y serviles imperialistas y colonialistas.